EMIL GARCÍA CABOT: “El dueño de las palabras”  

Emil falleció el 12 de este mes y fue un escritor argentino que manejo el recurso literario de las palabras como si pudiera moldearlas a cada circunstancia específica que su imaginación le requiera. Su dominio de la lengua fue tan amplio como su capacidad de unir todo eso en relatos, cuentos y versos instalándolo  a la altura de las plumas más exquisitas del habla hispana

Carlos Pérez de Villarreal Instituto Literario y Cultural Hispánico

Emil García Cabot es una figura representativa de la literatura argentina contemporánea, cuya prodigalidad en la escritura ha traspasado las fronteras de su país, siendo reconocido a nivel internacional. Su tarea se ha desarrollado en todos los géneros literarios, como la poesía, la narración, el cuento, el ensayo o la novela, pero lo que sobresale de su pluma, es la habilidad retórica con que toma cada uno de estas categorías para darle una narrabilidad esmerada y selecta. No por algo sus obras han logrado distinciones, premios y publicaciones en diferentes medios. En el año 2015, el Instituto Literario y Cultural Hispánico le otorgó el Premio ILCH por su destacada trayectoria en la Literatura Hispanoamericana.

Aquí consideraremos su obra LARGA ORILLA DEL RECUERDO, novela que distingue una sorprendente narración, profunda, intensiva, con un manejo inmejorable de su prosa.Ambientada en el invierno de 1966 en la ciudad de Mar del Plata. Los lugares donde transcurren los hechos, “El Partenón” de Playa Serena, el puerto, la banquina de pescadores, los elevadores de granos, el antiguo restaurante Chichilo, la costa marplatense frente al Hotel Provincial, las calles céntricas de la ciudad, el café París… fueron escenarios que ha recorrido infinidad de veces. Verlos transformarse por la aparición de los personajes de la novela, ha resultado ser una experiencia muy particular y reconfortante. 

Nos remite así a escritores de la talla de James Joyce (1882 – 1941) en su Ulysses, a Virginia Wolf en Al faro y Las olas o a William Faulkner en El ruido y la furia, Pero aquí se utiliza este proceso de una manera totalmente distinta a lo habitual: entra abruptamente en el texto, impresionando al lector, que sorprendido, absorbe la presencia del personaje en forma muy particular, metiéndose en su propia piel. El lector se hace partícipe de la narración, como si fuera un “ cómplice” al decir de Julio Cortázar, demostrando su enorme valor en el desarrollo de renovar el texto literario. Voces que a veces dejan saber de quiénes son, y a veces no. Este compendio de escritura es múltiple de enfocar. Hay que releer para entender. Y allí está la sabiduría del escritor. Todo está pensado. Nada fue librado al azar. La imaginación llevada al límite. 

LARGA ORILLA DEL RECUERDO, es una obra que al comenzar a leerla, se desea llegar a su final. Atrae esa serie de incógnitas, que no se van revelando sino en forma subrepticia, lo que acrecienta el interés. Tiene un desarrollo de la escritura muy particular, en donde el lector no para de intrigarse, y como ya lo mencionáramos en párrafos anteriores, invita a la relectura para comprender, sin que esto moleste en absoluto. Así nos sumergimos en esta historia que busca una experiencia estética, porque entran en juego las sensaciones, los sentimientos y las emociones de quien la lee, expresando una nueva forma de mirar la literatura de su autor. 

Esta es una verdadera novela de amor, donde las palabras de García Cabot, ponen en juego en forma ponderada y palpable, las peculiaridades existenciales de los seres humanos, sus conflictos y las pasiones que los embargan. Realmente es un verdadero deleite sumergirse en sus páginas. La habilidad literaria, se refleja en una imaginación sin límites, en personajes de múltiples aspectos psicológicos, en una trama por demás interesante que llevan en suma a solicitarle a su autor que jamás decaiga en su empeño por escribir. 

Publicado por: Pablo Kulcar

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