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El Punto Crítico.

 La travesía había sido tranquila. El oleaje del océano no había sacudido mucho el casco del Lusitania que,por otra parte,con su desplazamiento cercano a las 32000 tonelada y una longitud de 232 metros,era apto para afrontar las tormentas más fuertes .sus cuatro hélices,accionadas por una máquina  de 64 000 caballos le daban una velocidad superior a 25 nudos.

El capitán William Thomas Turner,en el puente de mando,escruta el horizonte.Desde la costa cercana de Irlanda el viento trae olores vegetales arrancados a esta nueva primavera.aurora del 7 de mayo de 1915.Tuner sabe que ahora su lucha no es contra el mar,sino contra el hombre.Recuerda los comunicados alemanes anunciando que han resuelto extender la guerra a los barcos mercantes.El dia anterior, 6 de mayo,ha recibido un aviso de Queenstown: “Submarino cazando en la costa de Irlanda”.Una hora más tarde el Almirantazgo preciso que habían detectado submarinos frente a Fastnet.

Se habían tomado todas la precauciones necesarias.Los botes de salvataje estaban preparados.Las instrucciones secretas entregadas a Turner en Nueva York prescribía que debía zigzaguear en la zona peligrosa,cambiar de rumbo a intervalos regulares para dificultar cualquier ataque. De todos modos el Lusitania poseía una gran carta de triunfo: la velocidad.Pero un imprevisto atentó contra esta ventaja.El 7 de mayo a las 8 de la mañana el paquebote se vio envuelto en una bruma.Turner ordenó que bajaran la marcha a 18 nudos.Más tarde a 15.Si bien la lentitud atenta contra la seguridad del barco, también era cierto que la bruma lo ocultaba a la vista de las naves enemigas.  

De todos modos, a las 11 el horizonte apareció.Turner ordenó elevar la velocidad a 18 nudos.El oficial,asombrado, lo miró,pero el capitán no dio explicación alguna.Su decisión parecía incomprensible, pero estaba dictada por la cordura. El Lusitania podía solo entrar en los pasos de Liverpool con marea alta,es decir al amanecer del día siguiente.A una velocidad de 21 nudos hubiera llegado demasiado temprano.Se habria obligado a aminorar mucho la marcha o hasta a detenerse  en la desembocadura del Mersey. Entonces hubiese sido un blanco fácil. En cambio, a 18 nudos llegaría justo a tiempo.

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