Pity Álvarez, el fuego de una guitarra.
La situación actual de Pity Álvarez lo encuentra internada en lo internado en un centro de rehabilitación, luego de haber sido trasladado de un hospital tras complicaciones en su recuperación de una operación de cadera. Se encuentra bajo tratamiento por secuelas neurológicas, respiratorias, ortopédicas y/u otras, según la clínica a la que fue derivado, Clínica Semed. Su caso judicial, relacionado con la muerte de Cristian Díaz en 2018, sigue suspendido debido a su estado de salud mental.
Julio del 2018
Aquel 12 de julio de 2018, el cantante mató de 3 tiros a un amigo en las afueras del edificio donde vivía y estuvo prófugo por varias horas. El viernes 13 de julio, el músico acompañado de su abogado, se entregó a la justicia alrededor del mediodía, al hacerlo, confesó ante los periodistas. “Lo maté porque era él o yo y creo que cualquier animal haría lo mismo”. Su supuesta novia relato en sede judicial, que Álvarez disparó sin que hubiera existido pelea alguna contra el otro sujeto. Llevado luego a la alcaldía y frente al juez, se negó a declarar y se lo trasladó a la cárcel de Ezeiza.
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Días de cárcel
Álvarez está alojado e inscripto en el Programa Interministerial de Salud Mental Argentina (Prisma) Este es un instrumento destinado a monitorear a reclusos con problemas psiquiátricos. Sería una utopía casi infantil decir que el programa trabaja para su mejoría, es en verdad una contención exclusiva y personal a personas que tienen síndromes complejos. El músico compartió, en la cárcel, algunos esporádicos momentos con otro músico preso, Eduardo Vásquez, ex baterista del grupo Callejeros y condenado por prender fuego y asesinar a su pareja, Wanda Taddei. Con el compartió algunos talleres de música, pero luego decidió dejarlos por la exposición mediática que estos contactos generaban, prefiriendo mantener un perfil lo más bajo posible.
El cantante aumentó aproximadamente 20 kilos en prisión, su condición de salud es compleja, pasa mucho tiempo sedado y duerme la mayor parte del tiempo. Las visitas son las que lo sacan al patio común, donde lo pueden visitar hasta 3 personas por día. Así lo hacen: María Giovannone, mamá de su hija Blondie y un cura rockero que conoció en 2006 de Cesar: “Lo veo tranquilo, de a poco siento como que está bajando algunos cambios. No bien llegó, estaba alterado pero con los meses mejoró. De todas maneras la mayor cantidad de tiempo está medicado y muchas veces deprimido. Hay días en los que casi no habla con nadie, tiene una actitud nada conflictiva, cero bardo”, contó el sacerdote.
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Síndrome de abstinencia
El síndrome de abstinencia es el conjunto de signos y síntomas que la persona manifiesta cuando es privado de la sustancia que consume y hace que el cuerpo se la reclame. La recuperación de una enfermedad como la que padece Álvarez, es muy compleja. Los profesionales han dicho que es muy difícil el tratamiento, porque no se puede enfocar hacia una droga determinada. Como él es poli adicto, tienen que diversificar la estrategia médica para poder atacar la falta de consumo de las distintas drogas. En palabras de Héctor Berzel, toxicólogo, MN: 83577, el paco, la droga consumida por el líder de Viejas Locas, “es cocaína al fin y al cabo, en dosis bajas, y produce un alto grado de adicción con una urgente necesidad de ser consumida otra vez”. Lo que suele hacer el adicto es privilegiar este consumo a cualquier otra cosa que le suceda en la vida”.
El doctor Guido Bergman, cardiólogo y especialista en adicciones, (MN: 85234), expuso los riesgos escondidos del consumo de drogas sintéticas: “Para sobrellevar el síndrome de abstinencia, las drogas como el paco o la marihuana no tienen un tratamiento específico, como sí el tabaco o el alcohol. Hay que hacer un tratamiento sintomático para que el paciente no la pase tan mal. Es inhumano que a una persona con este síndrome no se le dé un soporte”, analizó el experto en adicciones. Álvarez es poli adicto y sufre trastorno de personalidad, a pesar de esto se lo consideró consciente de sus actos al matar a su amigo Díaz. El cargo es homicidio agravado por el uso de arma de fuego un. Su juicio, se estima podría comenzar, recién a mediados del 2020.
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Historia personal
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Villa Lugano fue el lugar donde vivió su adolescencia, allí aprendió que ratearse con la complicidad de su abuela. Se acercó a la música, creando un sonido propio que intento disfrazar esa incomodidad social lo acompañará para siempre. Trabajo en una fábrica como encargado de seguridad e higiene pero que no pudo controlar el primer incendio al que se tuvo que enfrentar. Ese fuego se instaló en su alma, para continuar ardiendo, sin un motivo específico, por siempre. Viejas Locas edita su primer disco en 1995 con 9 temas de su autoría, el grupo genera un torbellino, ese que Pity comanda a los tumbos, pero con la fuerza y convicción de un verdadero estallido musical.
La separación de Viejas locas lo lleva a un nuevo grupo llamado “”Intoxicados y así comienza a tejer otra historia. Álvarez se reinventa una y otra vez, se tropieza con giras anárquicas, problemas con la policía, múltiples adicciones, conflictos legales, retornos de antiguas bandas pero todavía destila música y su público lo quiere así, casi derrumbándose constantemente pero como un sobreviviente Sus letras son una purga emocional, Pity enumera una y otra vez la cocaína, el LCD, el éxtasis, crack, pasta base y alcohol.

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El coctel es explosivo, en el año 2009 es internado de urgencia en el Hospital Güemes, una erección de 24 horas lo amenaza con la castración de su miembro. Finalmente todo se resuelve, menos las secuelas, esas que Pity silencia secretamente en su intimidad. Se lo acusa de disparar un tiro en un pie de su manager Alejandro Novara, en la primavera del 2010 .Pero, el rock and roll y sus códigos, lo liberan de la justicia. Novara declara que todo fue solo un accidente. Álvarez de todas formas es obligado a una internación rehabilitadora que no desea, que no aprovecha, el diablo ya metió la cola. La desintoxicación no fue jamás una posibilidad para el cantante. Pasan accidentes de motos y camionetas, saltos desde una escalera al vacío, desordenes
Epílogo
Nadie puede predecir su conducta futura, hoy es un preso, en un pabellón psiquiátrico, que no puede despegar de sus conductas adictivas. Estas son la que generan sus secuelas de depresión y cierto ostracismo antisocial. La justicia, la que deberá juzgarlo, lo considera apto para enfrentar sus cargos. Pity, sin embargo cree que no.
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