Pendientes de un reloj

El día comenzó pendientes de un reloj que sonaba a las 4:55 para levantarnos y regresar a Yanbu. En ese momento pensábamos que ese despertador marcaría el único momento del día en el que estaríamos pendientes del tiempo. Pero lo que no sabíamos era lo que preparaba el Dakar. Por el camino bromeábamos una y otra vez con que que si Nasser Al Attiyah había sido el único piloto capaz de sobrevivir al infortunio, en esta duodécima etapa le tocaría a él sufrir. Sin embargo, la cruz de la moneda llegó para un Nani Roma que sufrió, nos hizo sufrir, pero dejó uno de los momentos más emotivos de la edición.
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Con información de UNAR AGENCY
