Laia Sanz, la salvación de Roma: “Estaba nervioso y he esquivado coches”
El término “milagro” ha sido la palabra que más se ha repetido en la llegada de Nani Roma al vivac de Yanbu tras la duodécima etapa del Dakar. Pero si ha habido alquien que ha hecho posible ese fenómeno, esa ha sido Laia Sanz. La española estaba en el lugar adecuado y en el momento adecuado para convertirse en el Ángel de la guarda para el piloto catalán; que gracias a la piloto de Ebro pudo llegar al campamento tan solo 18 segundos después de lo que la normativa estipulaba. Tras llegar a la meta del cronometrado con tres ruedas y después de una reparación, el de Ford debía hacer acto de presencia a las 16:47. Pero su Raptor se quedó sin gasolina y ahí fue donde su compatriota le ayudó a salvar el podio.
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Con información de UNAR AGENCY
