Maduro acusa a Machado de realizar una "campaña fascista" y dice que es "ampliamente rechazada" por el pueblo

Maduro vinculó la desaprobación social de María Corina Machado a sus recientes declaraciones sobre el narcotráfico, indicando que, según él, la mayoría de los venezolanos la rechazan. De acuerdo con la información difundida por el medio estatal VTV y recopilada por Europa Press, el presidente de Venezuela sostuvo que el 89 por ciento de la población repudia a la dirigente opositora tras sus afirmaciones y su participación en eventos internacionales.
Según informó Europa Press, Maduro acusó directamente a Machado de impulsar una “campaña fascista” en el país y afirmó que la opositora es “ampliamente rechazada” por los ciudadanos venezolanos debido a distintos actos y declaraciones. Durante su intervención, Maduro se refirió de manera crítica a una declaración atribuida a Machado en la que habría asegurado que “el 60 por ciento de la población venezolana está metida en el narcotráfico”. El mandatario venezolana cuestionó: “Dijo que el 60 por ciento de la población venezolana está metida en el narcotráfico. Es decir, que de cada 10 venezolanos, 6 están en narcotráfico”, y recurrió a una explicación para ejemplificar la magnitud del señalamiento: “Si usted me está viendo, si usted tiene una familia de cinco personas, tres de esas cinco que están sentadas ahorita con usted, están en el narcotráfico, dice la demonia, criminal”, declaró Maduro según consignó la señal estatal VTV.
El jefe de Estado también relacionó el rechazo hacia Machado con su postura ante la política internacional de Estados Unidos respecto a Venezuela. Señaló que las críticas a Machado se multiplicaron luego de que habría solicitado una “invasión imperialista gringa” en el marco de su viaje para recibir el Premio Nobel de la Paz en Noruega, una ceremonia a la que la opositora finalmente no pudo llegar por cuestiones logísticas, acorde a lo informado por Europa Press con base en los reportes de medios oficiales.
En relación a los rumores sobre la salud de Machado, Maduro añadió: “Allá (Noruega) dicen que tiene una vértebra rota, lo que tiene roto es el cerebro y el alma, porque es una demonia, odia a Venezuela, te odia a ti, manipula a sus cuatro seguidores que le quedan”. El presidente atribuyó esos comentarios a versiones que sugieren que la dirigente opositora sufrió una fractura escapando de Venezuela para dirigirse a Oslo, la capital noruega.
Sobre la salida del país, el medio Europa Press reportó que Machado habría dejado Caracas disfrazada, usando una peluca para llegar a la costa, donde subió a un barco rumbo a Curazao. En ese trayecto habría ocurrido la lesión vertebral. Después tomó un vuelo hacia Oslo que hizo escala en Estados Unidos según reconstruyó el medio basándose en fuentes oficiales.
El presidente venezolano también abordó la apropiación de un petrolero venezolano por parte del Gobierno de Estados Unidos, denuncia según la cual Washington habría incautado la embarcación apelando a labores de combate al narcotráfico en el mar Caribe y el Pacífico. Maduro remarcó que su gobierno adoptará “todas las medidas necesarias para resguardar el libre comercio, el respeto al Derecho Internacional y la defensa del país”. Expresó críticas hacia el Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Volker Turk, al señalar su “silencio” ante la incautación, un incidente señalado por Maduro como un acto de “piratería” y que habría sido publicitado por el expresidente estadounidense Donald Trump.
A la polémica se sumó el ministro de Exteriores venezolano, Yván Gil, quien a través de un comunicado difundido en Telegram cargó contra Machado por las declaraciones sobre el narcotráfico en Venezuela. Escribió: “Imagino que en este porcentaje están incluidos su madre, sus hijos, amigos y allegados”. Según detalló Europa Press, Gil vinculó las opiniones de Machado a las “oligarquías rancias” del país y sostuvo que representantes de esas élites históricamente han despreciado al pueblo venezolano, recurriendo a la violencia y al apoyo externo con el objetivo de tomar el poder político.
En el mismo pronunciamiento, Gil aseveró que, a su juicio, expresiones como las de Machado justifican la desaprobación ciudadana contra ella, y la acusó de haber pactado con grupos narcotraficantes colombianos, así como con paramilitares vinculados a los expresidentes Álvaro Uribe e Iván Duque, además de sugerir que pretendería entregar el Esequibo, una zona de disputa territorial, y “regalar las riquezas de Venezuela”. El canciller cerró su mensaje manifestando: “Los venezolanos de bien estamos muy claros sobre esta podrida clase fascista. ¡No volverán!”.
La controversia generada por las declaraciones atribuidas a Machado y la reacción del oficialismo reflejaron la tensión política en Venezuela, mientras la figura de la opositora y su participación en actividades internacionales continúan generando pronunciamientos públicos desde altos funcionarios del gobierno, reportó Europa Press. Además, los señalamientos sobre la política exterior estadounidense y las operaciones en el ámbito petrolero sumaron un componente internacional a la disputa política interna, según consignó el mismo medio.
Con información de UNAR AGENCY
