Cuatro coches para ganar y nueve para sufrir
Cambiar todo, provocar cientos de dolores de cabeza a ingenieros y diseñadores, para que la vida siga igual en la Fórmula 1. Las características de los monoplazas sí han variado enormemente, empeora el paso por curva y la gestión de baterías se vuelve crucial para que, junto con la aerodinámica activa, la velocidad punta en recta se parezca a la anterior.Si alguna certeza arroja la nueva generación de coches después de dos test de pretemporada, uno a puerta cerrada en Barcelona y otro abierto a los medios en Bahréin, es que los cuatro grandes siguen siendo grandes. El ganador del GP de Australia muy posiblemente está en un Mercedes, Ferrari, McLaren o Red Bull, porque las grandes revoluciones tecnológicas en el Gran Circo son más llevaderas desde la infraestructura que hay detrás de las escuderías que han dominado el deporte en las últimas décadas.
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Con información de UNAR AGENCY
