Convergencias y divergencias entre la coalición de derechas que llega al poder en Italia

Colaboración  Agence France-Presse

Roma – Guerra en Ucrania, Unión Europea (UE), inmigración, valores morales, calentamiento global, figuran entre los temas que han prometido encarar unidos los partidos de la coalición de derechas vencedora en las elecciones legislativas en Italia.

Política exterior

La coalición ha recalcado en varias ocasiones que va a “respetar los compromisos adquiridos” por Italia con la OTAN, de la que forma parte, así como su apoyo a Ucrania tras la invasión rusa.

La familia política de Meloni es históricamente anticomunista y defiende con ardor a la Alianza Atlántica. Pero, su aliado Salvini, cuyo futuro al frente de su partido parece comprometido tras su derrumbe en las urnas, ha manifestado siempre su rechazo a las sanciones que afectan a Rusia. Ha sido en el pasado un abierto admirador de Vladimir Putin.

La posición de Berlusconi también es compleja, ya que no logra distanciarse de su viejo amigo Putin, con el que visitó en 2014 los territorios de Crimea recién anexados por Rusia.

Unión Europea

La coalición garantiza la “plena adhesión” de Italia al “proceso de integración europea”, aunque va a pedir una “Unión Europea más política y menos burocrática” y exigir la “revisión de las reglas del Pacto de Estabilidad y de la gobernanza económica”.

Si bien Giorgia Meloni ha abandonado la idea de un “Italexit”, es decir, la salida de Italia de la Unión Europea, la líder posfascista desea cambiar la relación entre las partes. “Se acabó la fiesta, Italia comenzará a defender sus propios intereses nacionales, como lo hacen los demás, y luego buscaremos soluciones comunes”, advirtió durante la campaña.

Economía

Considerada por algunos economistas como la “enferma” de la zona euro después de Grecia, Italia se desmorona bajo una deuda colosal, sufre una inflación superior al 9% y su baja productividad frena considerablemente el crecimiento.

Por ello necesita acceder a los cerca de 200.000 millones de euros (casi la misma cifra en dólares) en ayudas otorgadas por la UE en el marco del plan para la recuperación económica post-covid negociado por el saliente jefe de gobierno de unidad nacional, Mario Draghi, quien tuvo que dimitir en julio al perder el apoyo de varios partidos.

La coalición liderada por Meloni promueve “una revisión que incluya nuevas condiciones del plan de recuperación, según las necesidades y las prioridades”, que tenga en cuenta además la creciente inflación.

“El gobierno socialista de Portugal ya lo hizo [Portugal hizo una petición en este sentido, ndr] ¿Por qué Italia no lo puede hacer?”, se preguntaba Meloni a principios de septiembre.

Valores

Según la propia admisión de Meloni, la coalición quiere promover los valores “conservadores”, compartidos por todos y pretende defender “las raíces y la identidad histórica y cultural judeocristiana de Europa”.

Para ello, desea poner en marcha un “plan de apoyo a la natalidad que prevé guarderías gratuitas, jardines escolásticos en las empresas y ludotecas”. Combatir así el “invierno demográfico” que, según ellos, está poniendo en peligro la herencia cristiana del continente. Los italianos no tienen hijos y la población crece gracias a los inmigrantes.

Inmigración

La idea es frenar la inmigración ilegal con la creación de “puntos calientes” en los países de origen, donde se tramitarán las solicitudes de asilo. El proyecto es “bloquear los barcos” de inmigrantes que intentan cruzar el Mediterráneo “para evitar, de acuerdo con las autoridades del norte de África, el tráfico de seres humanos”.

Cuando fue ministro del Interior en 2018/2019, Matteo Salvini prohibió que los barcos humanitarios que rescataban a los inmigrantes en el mar atracaran en puertos italianos, dejando varadas a cientos de personas frente a las costas en condiciones sanitarias precarias. El líder de la Liga está bajo proceso por un tribunal siciliano por ello.

Energía y medio ambiente

Para luchar contra el calentamiento global, la coalición derechista considera necesaria una “transición energética sostenible” con el aumento de la producción de energías renovables y recurrir a la energía nuclear, de la que Italia no dispone, ya que no tiene plantas nucleares.

Meloni adelantó que van a “respetar” los compromisos internacionales asumidos por Italia para luchar contra el “cambio climático”. No usa el término “calentamiento”. Ella desea “actualizar” esos compromisos, sin dar más detalles.

Italia, ultradependiente del gas ruso, trata de “diversificar sus fuentes de suministro” y lucha ya por la autosuficiencia.

Por Gaël Branchereau

Publicado por: René Morán

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