Una sanción hunde al Dacia de Al Attiyah

Después de abrir boca con una prólogo algo conflictiva, era el momento de salir a correr frente a un cronómetro que, ahora sí, tendría en cuenta cada segundo invertido. El bucle por Grandola contabilizaba 302 kilómetros que se sentenciaban en el mismo escenario de la prólogo (pero a la inversa), y aunque era el día perfecto para que Carlos Sainz hiciera valer su estrategia, la carrera tenía otros planes para el piloto de Ford. Desde el primer momento todos tenían claro que en este tipo de terreno abrir pista sería especialmente complejo. Pero la primera posición de salida que buscó el español, estaba pensada al largo plazo para ser agresivo en el resto de carrera. Aunque las cosas se complicaron a causa de un pinchazo.
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Con información de UNAR AGENCY
