PAULA RIVERO PRESENTÓ “EL VÓRTICE DE LA MATERIA”
53 OBRAS EN UNA EXPERIENCIA VISUAL DE FUERTE DENSIDAD CONCEPTUAL
Buenos Aires, mayo de 2026. La artista argentina Paula Rivero inauguró El Vórtice de la Materia, Geometría secreta de lo vivo, una exposición individual de fuerte densidad conceptual, que reúne 53 obras y recorre casi cuatro décadas de producción e investigación visual ininterrumpida, atravesadas por la transformación, la geometría y la materia como lenguaje vivo.
La inauguración tiene lugar desde el jueves 21 de mayo, de 18 a 20.30 hs, en PS Gallery, galería de arte contemporáneo argentino, ubicada en Tte. Gral. Juan Domingo Perón 690, Ciudad de Buenos Aires.
En este contexto, Rivero despliega un universo donde la materia deja de ser soporte para convertirse en un organismo en permanente devenir. El concepto de “vórtice” aparece aquí como núcleo conceptual de la exhibición: un punto de tensión donde lo estructural se vuelve orgánico y lo visible comienza a revelar una geometría secreta. Aborda la búsqueda de una unicidad posible, donde cuerpo, mente, alma y energía convergen en un mismo pulso sensible.

A través de capas, pliegues, escrituras, relieves, transparencias y fragmentaciones, la artista construye un lenguaje visual propio donde cada pieza parece atravesar un estado continuo de mutación. Las obras -pinturas, collages, dibujos, esculturas e instalaciones-, no funcionan como objetos cerrados, sino como campos sensoriales de evolución material y simbólica.
“El Vórtice de la Materia surge de una indagación profunda sobre la materia y sobre la posibilidad de que deje de ser un soporte para convertirse en un organismo dinámico, en permanente mutación. Me interesa trabajar ese instante donde lo estructural comienza a volverse orgánico y donde lo visible revela dimensiones más intuitivas, simbólicas e invisibles. Cada obra aparece como un entramado de tensión entre geometría, emoción, energía y memoria”. “Esta exposición reúne distintas etapas de mi recorrido artístico y, al mismo tiempo, una búsqueda muy íntima vinculada a la integración entre cuerpo, mente, alma y energía. Más que presentar piezas cerradas, quise construir una experiencia donde las obras dialoguen entre sí, capaz de alterar constantemente la percepción del espectador y generar nuevas formas de conexión sensible.”, expresa Paula Rivero.

