“Llegamos para la etapa de recuperación”, contó un voluntario de Cascos Blancos al volver de Ecuador

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Via Telam

Pese a las advertencias de líderes políticos y sociales, y a los cruentos relatos de los medios sobre el brote de coronavirus en Ecuador, Néstor Moreno, uno de los tres voluntarios que estuvo en Guayaquil con una misión del organismo de la Cancillería argentina, Cascos Blancos, describió un escenario más optimista: “Agarramos la cola del huracán, llegamos para ver la etapa de recuperación.”

Moreno tiene 50 años, participó de otras dos misiones de asistencia humanitaria de Cascos Blancos en el pasado -en Haití tras el terremoto en 2010 y en Colombia en 2018, con la llegada masiva de migrantes venezolanos- y tiene formación médica, aunque hace una década que trabaja en la gestión de emergencias en la provincia de Buenos Aires.

Lo hizo en los ministerios de Salud y Desarrollo Social del gobierno de la provincia entre 2010 y 2016 y, actualmente, continúa desde la Secretaría de Desarrollo Social del municipio de Florencia Varela.

La misión en Guayaquil duró 23 días, incluyó a otros dos voluntarios con formación médica y concluyó el martes pasado cuando lograron traer de vuelta al país a un grupo de ciudadanos argentinos, “muchos de ellos estaban en un estado de vulnerabilidad que les hacía prácticamente insostenible quedarse allá”.

Durante su estadía, Moreno y el resto de la misión conocieron de primera mano cómo enfrenta Ecuador la lucha contra el coronavirus en la ciudad más golpeada hasta ahora, Guayaquil, hablaron con autoridades sanitarias y fueron testigos de la importante circulación de personas que aún dominan las calles, especialmente antes del inicio del toque de queda diario.

Según las cifras oficiales, el país registra más de 30.300 infectados. Sin embargo, ayer, la alcaldesa de Guayaquil estimó que solo los contagiados en la ciudad se acercan al medio millón.

Télam- ¿Vieron un sistema de salud colapsado?

Néstor Moreno- Ellos se fueron organizando en la medida que fueron surgiendo los problemas, como la mayoría de los países que pasaron una situación así. Hoy en día son muy pocos los lugares en los que uno puede pensar que cuando se sentaron a planificar se hizo con políticas destinadas a la comunidad. Estas situaciones nos desnudan todos nuestros errores. Hoy más que nunca necesitamos políticas destinadas a la comunidad y no solamente a la enfermedad o a la persona propiamente dicha. Hay que pensar en torno a comunidades.

T- Pero la pandemia afectó especialmente a Ecuador, es uno de los países más golpeados de la región.

NM- Sin duda. Fueron momentos muy tristes. Tuvieron gente fallecida por encima de la media de otros años, pero fueron tomando medidas coyunturales como lo hicieron todos los países del mundo. Nadie esperaba que esto suceda. Todas las medidas que se tomaron fueron coyunturales.

La provincia de Guayas, de la que Guayaquil es la capital, llegó a tener 460 muertos por encima de la media a principio de abril pasado. Hoy, ese número se redujo a 22.

T- ¿Vieron una situación más controlada en Ecuador, con camas disponibles, espacio en las terapias intensivas y capacidad en las morgues para procesar los cuerpos?

NM- Cuando llegamos, agarramos la cola del huracán. Cuando fuimos, el sistema de salud no estaba colapsado, los hospitales estaban atendiendo, pero focalizado pura y exclusivamente en lo sintomático y de tratar de contener y dar un tratamiento adecuado a las pacientes. También había pacientes asintomáticos cursando la patología en su domicilio con controles como los que hacemos acá, por teléfono o a través de agentes de salud comunitarios. Alcanzamos a ver la etapa de recuperación.

T- La gente en Guayaquil también comparte esta visión de que lo peor ya pasó?

NM- Fueron muchos los afectados, fue algo que no se pudo esconder a los ojos de nadie. Los que habitan Guayaquil nunca habían pasado por una situación de este tipo, de tanto miedo. de pensar que eso que estaban viviendo no iba a terminar nunca, que no iba a pasar. Tal es así que ahora, que están con un poquito más de capacidad para responder y con la situación dentro de todo un poco más controlada, hay quienes, como la alcadesa de Guayaquil, no están dispuestos a terminar las medidas de aislamiento social porque sabe que desatender estas cuestiones y dar cierta flexibilidad para que la gente vuelva a la calle van de la mano de un mayor riesgo de sufrir otro pico y de no tener la respuesta para poder afrontarlo. Eso está latente continuamente y no lo esconden.

T- ¿Qué aprendizaje se trajo para la gestión de emergencias en Argentina?

NM- Independientemente de las políticas que uno tome a tiempo o a destiempo, van a ser medidas que van a poder oxigenar un poco más al sistema de salud, que no está pensando para la comunidad ni acá ni en ningún lugar. Ecuador tuvo la mala suerte de tener mucha personas en la economía precarizada y que necesitaban vender sus productos, lo que los llevó a exponerse de manera inconsciente. Cuando nos enfrentamos a situaciones como esta, nos damos cuenta que no es que no hayamos pensando en la atención primaria de la salud o de la salud enfocada a la comunidad. Lo hemos hablado, discutido, pero a la hora de la práctica, fallamos globalmente como sistema de salud. Si al repensar los sistemas de salud no lo hacemos desde las comunidades, ese va a ser el primer error que cometamos a corto o mediano plazo, cuando todo esto pase.

Mario Diaz

Mario Diaz

Comentar

Dejá un comentario

Seguí leyendo

Indicadores Globales

Indicadores Forex

Dolar Venta Hoy

Dolar Venta Bco. Nación $ 95.00

Publicado por: Mario Diaz

chiletinos@gmail.com

Dejá un comentario

Mas del Autor

Siguenos

Mas recientes

Subscribete

Al subscribirte aceptas recibir info de nuestras noticias y campañas publicitarias.