Gregorio Rodríguez: "A Instituto lo miran de todos lados"
El delantero surgido de las inferiores del club de Alta Córdoba contó sobre su presente en el fútbol peruano y de lo que provoca la ‘Gloria’ en el exterior.
Aunque su pasaporte indique que está radicado en Perú y el césped que pisa cada fin de semana se encuentre al pie del Misti, Gregorio Rodríguez nunca dejó de ser ese pibe que soñaba con goles en La Agustina. Hoy, como delantero del Melgar de Arequipa y con proyección internacional, Grego no olvida sus raíces ni su camiseta más querida: la de Instituto Atlético Central Córdoba.
En una reciente entrevista concedida al programa Tercer Tiempo, por Radio Sucesos, el atacante repasó su presente en el fútbol peruano y, con una mezcla de emoción y orgullo, habló del crecimiento de la institución que lo formó. “A Instituto lo miran de todos lados y ya no necesita vender jugadores a nivel nacional, se hacen transferencias al exterior”, señaló. Y lo dijo con ese tono que nace en el alma, cuando el recuerdo no pesa, sino que impulsa.
Rodríguez, que dejó el club de Alta Córdoba en 2023 tras consolidarse como una de las promesas de la cantera, no esconde su afecto por la ‘Gloria’. “La ‘Gloria’ es un club muy grande. Acá en Perú a todos les muestro los recibimientos y la hinchada”, comentó, entre risas, como quien presume de algo propio. Porque para él, Instituto no es solo un paso en su carrera, sino parte de su identidad.
Grego también destacó la actual conducción del club bajo la presidencia de Juan Manuel Cavagliatto. “Estoy contento porque se está haciendo una muy buena gestión. Con mi venta seguramente también ayudé para que el club siga creciendo. Las ventas se reflejan en obras”, expresó, reafirmando su sentido de pertenencia y su deseo de ver al club crecer más allá de su partida.
Presente ambicioso en Perú
Actualmente, Rodríguez brilla con la camiseta de Melgar, uno de los clubes más competitivos del fútbol peruano. Allí no solo encontró continuidad, sino también protagonismo. “Con Melgar tenemos chances de ser campeones del Apertura en la liga local”, adelantó con optimismo, mientras pelea por los primeros puestos del torneo.
Pero no todo pasa por el torneo doméstico. Grego también dejó su huella en el plano continental. “Jugar la Copa Sudamericana fue una experiencia hermosa”, remarcó. Para el delantero cordobés, cada paso que da lejos de casa tiene un objetivo claro: consolidarse como futbolista, sin perder la esencia.
La historia detrás del jugador
Formado en las divisiones inferiores de Instituto, Gregorio Rodríguez no tuvo un camino fácil. Su irrupción en el primer equipo fue paulatina, construida a base de esfuerzo y goles en las divisiones juveniles. Su debut oficial llegó con tan solo 18 años y, a partir de allí, comenzó un ascenso que lo llevó al exterior con una transferencia que también fue celebrada como un logro institucional.
Instituto, mientras tanto, ha seguido creciendo. Consolidado como un club formador de talentos, hoy exporta jugadores y se posiciona como una referencia nacional. Y en cada paso que da Rodríguez, lleva con él ese estandarte, como embajador silencioso de una escuela que forma personas antes que futbolistas.
“Uno puede cambiar de país, de idioma o de club, pero no cambia el corazón”, pareció decir con cada palabra. Grego Rodríguez no necesita tatuajes ni discursos. Su lealtad está en su manera de hablar de Instituto, en cómo muestra los videos de la hinchada y en cómo celebra que su venta ayudó a construir algo más grande que él: una institución que sigue formando sueños.
Desde Perú, entre goles, altura y nuevos desafíos, Grego sigue mirando a Córdoba. Y Córdoba, seguramente, lo sigue mirando a él.
Con información de UNAR AGENCY
