El ‘hereje’ flamenco que hizo a Groenlandia mucho más grande de lo que es: la mentira de la Escala Mercator

Gerardus Mercator era el “chico de oro” de la ciencia en la Lovaina de la década de 1530. En 1537 ya había asombrado a Europa con un mapa de Palestina nacido de su obsesión por el detalle, y solo un año después lanzó su primer mapamundi en forma de corazón. No era un simple dibujante; era un artesano que fabricaba sus propios instrumentos y un matemático que quería meter el cosmos en un pedazo de papel. Su prestigio era tal que el mismísimo Carlos V reclamaba sus globos terráqueos.
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Con información de UNAR AGENCY
