El gobierno a la caza de periodistas
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El Gobierno presentó una denuncia penal y una medida cautelar por los audios de Karina Milei contra Mauro Federico y Jorge Rial, entre otros
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El vocero Manuel Adorni confirmó la presentación judicial por una supuesta maniobra de inteligencia prohibida por ley. La denuncia apunta a la supuesta grabación, manipulación y difusión de charlas privadas de la secretaria legal de la presidencia y otros funcionarios. La cautelar en el fuero civil que impide pasar audios de Karina.
fuente: Data Clave
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El Gobierno nacional presentó este mediodía una denuncia penal ante la Justicia Federal luego de la filtración de audios atribuidos a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Según explicaron desde Casa Rosada, se trató de una “operación de inteligencia ilegal destinada a desestabilizar al país en plena campaña electoral”.
La confirmación la hizo el vocero presidencial, Manuel Adorni, quien aseguró que “se grabaron conversaciones privadas de Karina Milei y otros funcionarios, las que fueron manipuladas y difundidas para condicionar al Poder Ejecutivo. No fue una filtración. Fue un ataque ilegal, planificado y dirigido”.
Por otra parte, un juez civil dispuso una medida cautelar que impide la difusión de cualquier tipo de audio que involucre a Karina Milei. “La medida cautelar aquí dispuesta no tiene por finalidad limitar ni menoscabar el debate público ni el flujo de información que constituye la esencia de un sistema democrático. Su alcance se encuentra acotado a un hecho concreto, puntual y excepcional, que exige resguardar bienes jurídicos de igual jerarquía constitucional, tales como la intimidad y el honor de las personas involucradas, así como la seguridad institucional derivada de la eventual divulgación de contenidos sensibles para el funcionamiento del Estado”, sostuvo el juez Alejandro Maraniello.
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Los registros fueron difundidos el viernes pasado en Data Clave por Carnaval Stream, a través de Mauro Federico e Ivy Cángaro. Allí se reprodujeron audios que muestran a la hermana del Presidente hablando en tono coloquial sobre la necesidad de mantener la unidad en el oficialismo: “No podemos entrar en la pelea entre nosotros. Nosotros tenemos que estar unidos, imaginate
En otro fragmento, Milei relata su rutina dentro de la Casa Rosada: “Entonces, acá ni siquiera… porque en verdad acá no tienen que estar las 24 horas. Porque yo entro a las 8 de la mañana y me voy a las 11 de la noche”.
La publicación se conoció poco después del escándalo que involucró a Diego Spagnuolo, exfuncionario de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), en grabaciones vinculadas a denuncias de coimas dentro del organismo. En este caso, los audios de Milei no mencionan de forma directa la causa de la Andis, pero desde el canal que los difundió anticiparon que se trata apenas de “la puntita” de un paquete mayor de registros que serán publicados próximamente.
La descabellada denuncia
La denuncia judicial fue radicada bajo la violación a la Ley 25.520 de Inteligencia y quedó en manos del Juzgado Federal 12. Allí, el petitorio presentado por el Gobierno exige que “se tenga por formulada la denuncia penal contra quienes resulten responsables de la producción, manipulación y difusión de las grabaciones”.
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En el escrito judicial, también se reclamó la realización de allanamientos en los domicilios de Jorge Rial, Pablo Toviggino, Mauro Federico y de otras personas sin fueros parlamentarios. Según trascendió, estos procedimientos estarían contemplados dentro del decreto 383/2025, que habilita a ejecutar allanamientos sin orden judicial, en línea con la estrategia del presidente Javier Milei de avanzar sobre quienes difundieron los audios vinculados a presuntas coimas.
Además, se solicita la apertura de una investigación formal para determinar las responsabilidades, la adopción de medidas cautelares urgentes para frenar nuevas filtraciones y la prohibición de difundir más material bajo apercibimiento del delito de desobediencia (artículo 239 del Código Penal). También se pide que medios de comunicación, plataformas digitales y organismos colaboren para hacer efectiva esa decisión.
Por último, el escrito subraya que “se adopten las medidas conducentes para la averiguación de la verdad y la protección de las instituciones democráticas”, dejando en claro el tono político que envuelve a la denuncia.
- No maten al mensajero
por Pablo Kulcar

La información es sólo un recorte de la realidad, pero es un elemento que sirve para cuestionar e incomodar al poder, sea este el que fuera. Más allá del contenido, que en este caso no pareciera ser algún problema de estado a proteger, los datos o informes que el periodismo presenta está alimentado por fuentes que en todos los casos se protegen y tienen un aval constitucional.
Este es el proceso práctico, se informa para transparentar lo que el poder intenta ocultar y se realizan estas tareas con la responsabilidad profesional que la situación reclama. La libertad de expresión tiene en estos casos, la esencialidad que la historia le otorga. Es algo para defender y no se limita a su veracidad, es un aspecto fundante de la identidad de un sistema al que llamamos democracia.
Intentar allanar casas, lugares de trabajos, cel o computadoras de periodistas, es un salto hacia un despotismo cualitativo. El poder que no tolera se lo interpele, comienza a generar una capa de autoritarismo que lo separa de aquello mismo que lo empoderó.
Jorge Rial y Mauro Federico no merecen este maltrato institucional, no deberían sentir que algo tan poderoso como la institucionalidad de un gobierno y en procura de un juez permeable a presiones u otras prebendas, pueda amenazar su legítimo trabajo y este, que realizan con calidad y autoexigencia, sea maquiavélicamente resignificado como algo sospechado de ser un delito.
Es momento de poner límites, de reconocernos como los dueños de un poder delegado en funcionarios que lo usufructúan y ejercen en función de intereses históricamente instalados sobre ellos. Ser los ojos de una sociedad activa y regente. Manejar información es perder la inocencia social y convivir con personajes que por ningún motivo tolerarán que sus negocios sean amenazados. Mucho menos por la perspicacia informativa de tipos que trabajan con nobleza, orgullo, capacidad y por 24 horas al día, de periodistas.
