Defender se bautiza en el desierto

Lo que empezó siendo la base de un OCTA, Defender lo ha convertido en un coche de rally-raid para afrontar el próximo Dakar. Durante la última edición de la carrera, la marca británica presentaba en sociedad su proyecto para competir en el desierto. Y entre las pocas incógnitas que quedaban, pues al competir en Stock deberán mantener la esencia de un coche de serie, una de esas dudas por despejar se centraba en cómo bautizarían a una unidad que competirá bajo el nombre de D7X-R. Todavía está en el aire y abierto a la imaginación cuál será la imagen con la que este modelo tome la salida de la próxima edición (del 3 al 17 de enero), pero poco a poco va tomando forma un proyecto que, además, ya se ha bautizado en el desierto.
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Con información de UNAR AGENCY
