Cruzó el desierto embarazada; hoy empodera a hispanas en NC

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Felipe Gamonal
Qué Pasa

Raleigh.- De migrante a lideresa comunitaria en NC. La mexicana Patty Holmes rehízo su historia y empodera a muchas mujeres hispanas.

Hoy, es ciudadana estadounidense, escritora y conferencista, y encabeza una de las redes de apoyo más activas para las mujeres latinas en Carolina del Norte.

Pero toda historia tiene un inicio.

Hace 27 años, Patty Holmes cruzó el desierto rumbo a Estados Unidos. Estaba gestando. No se lo dijo a nadie. Ni a su hermana, ni al “pollero” que contrató para cruzar.

Hoy, desde Carolina del Norte, mira ese momento como el inicio de una vida que no imaginaba, pero que decidió construir paso a paso.

Patty nació en Veracruz. No era “superpobre” en esos días, pero sí inquieta. Se casó joven. Su entonces esposo trabajaba como mesero en Ciudad de México y llegaba a casa con dólares en la bolsa. Eran las propinas de los turistas de EE. UU.

Eso sembró la idea. Luego habló con su hermana, que ya vivía en Estados Unidos. “No vas a barrer dólares -le respondió-, pero tu vida mejora”. Patty creyó.

Patty y una de las tantas reuniones con otras mujeres de Carolina del Norte empoderadas.

Una decisión “a la brava”

Intentó hacerlo por la vía legal. En 1999 le negaron la visa. Volvió a intentarlo con dinero prestado en el banco y fue acusada de mentir. Ahí tomó la decisión “a la brava”. Cruzar.

Caminó tres días por el desierto. Dos veces la migra la detuvo y la regresó. A la tercera lo logró. Llegó a Carolina del Norte, con miedo, cansancio y un embarazo que seguía en silencio. “Cuando una es joven y aventurera, no la piensa”, reflexiona en conversación con Qué Pasa.

Los primeros años fueron de supervivencia. Trabajar, adaptarse, callar. Aprender a moverse en un país que no la esperaba. Como muchas mujeres migrantes, Patty vivió más para los demás que para sí misma, convencida de que aguantar era parte del trato.

Pudo quedarse en eso, trabajar y mandar dinero. Pero su historia no se detuvo. Se separó de su esposo (el de los dólares de propina), a quien denunció siendo indocumentada tras un episodio que marcó su vida: la agresión sexual a su hija mayor.

Denunciar significó exponerse, pero también romper un ciclo. “Ahí entendí que el miedo no te protege”, reflexiona.

Quedó sola, pero la vida le abriría nuevas puertas. Conoció a quien hoy es su pareja, un estadounidense que vio en ella algo que Patty no notaba. “Eres inteligente, estudia”, le repetía. Ella dudaba. “Yo vine a hacer dólares”, pensaba.

“Un sueño sin fronteras”, es el libro que Patty escribió, donde a través de nueve “memorias con su moraleja al final de cada una, narra todas sus vivencias.

Diálogo frente al espejo

Se inscribió en el GED (preparatoria abierta) porque en México quedó inconclusa. Se rindió dos veces por el idioma. A la tercera, frente al espejo, se dijo: “Si cruzaste el desierto embarazada, ¿cómo “pinche” no vas a pasar un examen?”.

Lo pasó. El día de su graduación, con sus hijas y su esposo aplaudiendo, algo hizo clic en ella.

A partir de ahí no paró. Estudió becada, descubrió su voz y su identidad. En una exposición en inglés, apareció con vestido veracruzano y habló de la vainilla y de La Bamba, ambas de Veracruz.

En ese interín, fue elegida como embajadora del college para convencer a otros jóvenes -muchos latinos- de que estudiar sí es posible.

Se certificó como coach de vida, se volvió conferencista, locutora y creadora de contenidos. En 2019 lanzó su programa “Mente y Actitud Positiva”. En 2022 recibió un doctorado honorario por su labor social. Pero más allá de los títulos, Patty entendió algo clave: el conocimiento no sirve si no se comparte.

Así nació Empodera-Te Latina. No como una organización fría, sino como una comunidad que ya tiene cuatro sedes: Durham, Cary, Raleigh y Burlington.

Es un espacio donde las mujeres se escuchan, se informan de temas que les sirven para la vida. En tiempos de redadas y miedo, Patty y su grupo organizan redes de apoyo, despensas y talleres. “La información también da paz”, repite.

Patty está en camino de hacer realidad una Casa Estabilizadora para recibir a mujeres que lo necesiten y darles las herramientas para salir adelante solas y empoderadas.

La Casa Estabilizadora

Hoy, Patty Holmes trabaja para hacer realidad un proyecto más grande: una “Casa Estabilizadora”. No un refugio. Será un lugar donde las mujeres aprenden a reconstruirse con dignidad y luego a volar solas.

Con guardería, cocina productiva, talleres legales, apoyo emocional y hasta un estudio multimedia para contar sus propias historias.

Este proyecto será la culminación de su visión de empoderamiento integral.

Patty se describe a sí misma como una “multitalentos”. Además de su trabajo en Empodérate Latina, es educadora de FNEF (Expanded Food and Nutrition Education Program) en la Universidad de Carolina del Norte, donde enseña a las personas a cocinar de forma saludable y económica.

También es una orgullosa embajadora de su cultura veracruzana y toda su larga tradición. Patty Holmes sigue siendo una soñadora. Pero ya no camina sola. La mujer que cruzó el desierto embarazada hoy abre caminos para otras.

Ella sabe que con determinación, estudios y decisión “nada cae del cielo” y todo es posible. Y lo hace con la misma convicción de entonces: avanzar, aunque a veces dé miedo. 

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Con información de UNAR AGENCY