Científicos soviéticos descubrieron hace medio siglo a una familia aislada en Siberia: uno de ellos sigue viviendo allí 

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Un equipo de geólogos descubrió en el verano de 1978 un fenómeno extraordinario. Mientras exploraban el sur de Siberia montados en un helicóptero, el piloto se percató de algo que no debía de estar en esa zona: un jardín. Una pequeña parcela que había sido cuidada por alguien, aunque en ese momento no lograron avistar a ningún ser humano por los alrededores. El sur de Siberia puede llegar a temperaturas inferiores a los 70 grados y, a pesar de la amplia población que habita en las principales ciudades de Novosibirsk, Omsk o Krasnoyarsk, la vida en medio del bosque puede llegar a ofrecer condiciones casi insoportables para un ser humano.

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Con información de UNAR AGENCY