Asesinadas por pedir comida: ONU apunta a Israel por sus crímenes de guerra en Gaza
En la Gaza dominada por Israel o se muere de hambre o se muere por las balas.
24 de junio de 2025 – 14:53

La Franja de Gaza es hoy escenario de muerte y desesperación. Mientras el mundo sigue mirando la presunta tregua entre Israel e Irán, con Donald Trump como árbitro, la búsqueda de alimentos en la Franja se paga con la vida.
En menos de un mes (desde el 27 de mayo hasta el 23 de junio de este año) al menos 410 gazatíes fueron asesinados por el ejército israelí cuando intentaban acceder a los puntos de entrega de comida operados por una empresa privada.
La situación fue denunciada por la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, que calificó a los hechos como “un posible crimen de guerra“.
Estos centros de distribución, impulsados por Israel y Estados Unidos, buscan reemplazar el sistema de ayuda de las agencias de la ONU, cuya labor es sistemáticamente obstaculizada por las fuerzas israelíes, limitando severamente el acceso de suministros al devastado territorio palestino.
La ONU denuncia, en este mismo orden, que estos puntos de reparto se han transformado en lugares de “confusión y muerte” para una población hambrienta y desesperada.
Thameen Al-Kheetan, portavoz del Alto Comisionado, enfatizó en conferencia de prensa en Ginebra que “el mecanismo militarizado de asistencia humanitaria israelí contradice las normas internacionales sobre distribución de ayuda”. Además, subrayó que “el uso de alimentos como arma, al igual que las restricciones o impedimentos para que accedan a servicios básicos, constituye un crimen de guerra y, en determinadas circunstancias, puede ser parte de otros crímenes en virtud del derecho internacional”. Las víctimas en estos centros privados han muerto por bombardeos o disparos israelíes en medio de una situación humanitaria catastrófica.

Centenares de acribillados por tener hambre
Las cifras de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU son aún más alarmantes e indican que otras 93 personas fueron acribilladas a manos del ejército israelí al intentar acercarse a los escasos convoyes de ayuda de la ONU y sus colaboradores. La situación es especialmente crítica para mujeres, niños, personas mayores y con discapacidad, quienes enfrentan enormes dificultades para acceder a los alimentos.
A la ya desoladora situación se suma el saqueo de convoyes de ayuda humanitaria, una práctica común después de más de 20 meses de bombardeos israelíes diarios y un bloqueo casi total de pertrechos esenciales como alimentos, combustible y medicamentos. Se estima que más de 3000 gazatíes resultaron heridos en incidentes relacionados con los centros de ayuda privados y los saqueos.
La disyuntiva en Gaza es brutal: “Las personas desesperadas y hambrientas siguen encarando la inhumana disyuntiva de morir de hambre o arriesgarse a ser asesinadas mientras intentan conseguir alimentos”, denunció Al-Kheetan.
La Oficina de Asuntos Humanitarios (OCHA) refuerza la crítica, señalando que “no se permiten operaciones humanitarias de suficiente envergadura, lo que deja sin atender las necesidades críticas de quienes han sobrevivido hasta ahora”.
Jonathan Whittall, jefe de la Oficina de OCHA en los territorios palestinos ocupados, calificó lo que sucede en Gaza como una “carnicería“.
“Es el hambre convertida en arma, es un desplazamiento forzado, es una sentencia de muerte para quienes simplemente intentan sobrevivir. En suma, parece ser la eliminación de la vida palestina en Gaza”, sentenció. La urgencia de combustible es otro factor crítico, con las telecomunicaciones al borde del colapso y hospitales como el Nasser desbordados, donde los ingresos de pacientes se triplicaron la semana pasada.
