Miguel Ángel Morelli: periodista, poeta y amigo de Borges, falleció de Coronavirus

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Este último viernes falleció Miguel Ángel Morelli, reconocido poeta y librero de la localidad de Quilmes, en el Sur del conurbano. Construyó con el tiempo una intensa amistad con el escritor argentino Jorge Luis Borges. Estaba internado en el sanatorio La Trinidad, luego de contraer coronavirus.

Los primeros síntomas lo tomaron por sorpresa y estuvo en aislamiento estricto en su propia casa, luego que le confirmasen el diagnóstico de Covid. Allí fue atendido por su esposa, con el seguimiento médico adecuado. El trágico desenlace fue producto de un neumotórax, que obligó a internarlo de urgencia y entubarlo con un cuadro agudo, del que desgraciadamente no pudo salir

Miguel Ángel Morelli es escritor y periodista nacido en Coronel Suárez en 1955 y residente en Quilmes. Como poeta, ha editado cinco títulos. Participó en diversas antologías de Argentina y países de Hispanoamérica. Su obra ha sido traducida tanto al inglés y al francés. Es autor de los libros “Piedra blanca sobre piedra negra” (1980); “Los signos de fuego” (1989); “Fragmentos de un cielo impenetrable” (1998); “Humanos, casi humanos” (2009); “Despojos” (2010); “Una sombra maldita” y “Borges y el libro de los libros”.

Estudió periodismo en la Universidad Nacional de La Plata. Escribió en Clarín, El Cronista Comercial, Vosotras, La Nueva Provincia (Bahía Blanca) y colaboraciones en los medios de la región. También hizo radio y televisión. Era dueño de la librería “Ramos Libros” y contribuyó a la difusión de autores locales, a través de la editorial Tiempo Sur.

Miguel Ángel estableció un vínculo con el afamado escritor Jorge L,Borges de manera fluida, donde compartió charlas sobre literatura, a las que el propio Miguel, denominó monólogos de Borges, a escribir textos que el propio escritor le dictaba. En varias oportunidades pudo mostrarle sus propios poemas, recibiendo la benévola y amistosa devolución de quien entendía muy bien lo que es la poesía. Su acercamiento a Borges estuvo siempre rodeada de anécdotas, que mostraron la auténtica fraternidad en la que se asentaba esta relación.   

Que nació primero la literatura o el periodismo¨?

Soy de Coronel Suárez, pueblo del interior , en el patio de mi casa mis amigos jugaban al fútbol, mientras yo los relataba en una transmisión imaginaria del partido. Yo casi nunca jugaba porque era verdaderamente malo. También me gustaba relatar mis propias carreras de autos, simulando los grandes premios de un automovilismo que en esa época era importante y popular. Para casi todos mi futuro estaba cantado en el periodismo. En el 1° año del secundario hice mi primera nota en el diario de pueblo y no paré de escribir. De hecho estudié periodismo en la facultad de La plata. No pensé en ser escritor, y mucho menos librero. Creo que el tema de la literatura, el escribir con rigor y metódicamente, me picó los últimos años del secundario y en la facultad .Literalmente soy literatura

En tu vida tuvo una especial importancia la figura del escritor Jorge Luis Borges, no es así?

Mi pueblo le debe su nombre al Coronel Manuel Isidro Suarez, que fuera oficial del ejército libertador, a las órdenes del General Simón Bolívar y el mismísimo bisabuelo de Borges.

La relación con el escritor comenzó cuando estudiaba periodismo en la universidad de La Plata, allí me pidieron un trabajo práctico, que constaba en hacer un reportaje a alguna personalidad, podía ser el médico del pueblo, el panadero, o cualquiera, bueno yo pensé en Borges.

Para esto me vine de La Plata, me bajé en Constitución y me fui caminando a la biblioteca nacional donde el maestro trabajaba. Por ese entonces estaba por la calle México y Perú, en el barrio de Balvanera. Llegué a eso de las 10 de la mañana y recuerdo era el 10 de junio de 1973. Me presenté y cuando me abrieron la puerta y preguntaron que deseaba, muy suelto de cuerpo contesté: “Vengo a entrevistar a Borges”, como si eso fuese lo más natural del mundo.

La entrevista

El que me atendió me informó que el escritor estaba engripado y no había certeza que viniese a trabajar durante ese día, pero me ofreció sentarme a esperarlo. Me senté entonces, en unos sillones de cuero que allí había y se olvidaron totalmente de mí. Eran como las 2 de la tarde, cuando alguien se asoma de una oficina y me ve allí sentado, todavía. Imagino que apiadándose de mí abra pensado pobre pibe, por lo que me llama y dice:” Mire, Borges hoy no va a venir, acaba de llamar para decir que esta engripado”, mentira ya sabían desde las 10 de la mañana que no venía, pero mi cara de pobre diablo lo ablandó y me ofrece: “Quiere hablar con Borges?, Bueno, contesté. Me lleva a una oficina, marca un número en el teléfono y me pasa el tubo, Ahí está hable. Lo primero que escucho es: Hola quién habla?, era la voz de Borges

Le contesto como si fuese algo común y corriente y le explico que soy estudiante de periodismo de la Universidad de la Plata y pretendo entrevistarlo. Borges me aclara que es día no iba a trabajar a la biblioteca y agrega: “Usted de donde es?”, “De Coronel Suarez”, contesto, a lo que Borges responde: “De Suarez era mi bisabuelo!”. Aprovecho y le comento que varias veces lo ví en algunas de sus visitas a la ciudad. Borges me escucha y agrega: “Porque no pregunta allí a mi secretaria como hacer y se viene a mi casa, yo lo espero”.

Las instrucciones eran tomar el 111 y bajar en determinada calle, pero cuando el colectivo cruza Córdoba, hay una enorme manifestación que la atraviesa y lo desvía un largo trecho. Era la gente que estaba yendo a Ezeiza a recibir al General Perón, que ese día regresaba al país. Ahí caí que Borges no estaba enfermo en absoluto y lo que tenía era una bronca bárbara, no era un día especialmente feliz para él. La cosa que cuando me decidí a preguntar al chofer por mi destino, me contesta: “No pibe te pasaste de largo”. Finalmente llegué a casa de Borges una hora más tarde de la convenida, por suerte todavía me estaba esperando

Ya en su casa primero me aclara: Pregunte lo que quiera, pero de política yo ya dije todo lo que tenía que decir. Yo me hice el inocente y pregunté si era en relación a unas declaraciones que había hecho por esos días, me contesta: “Si ya expliqué mi postura y no voy a hablar más”, yo intenté profundizar un poco y pregunto: “es por el regreso de Perón?”, “Sí”, contesta, y agrega que ya dijo  todo lo que quería decir sobre ese tema, pero igualmente comienza a desarrollar algunas explicaciones de su postura. De repente cambia de actitud y me dice muy cortante: “Usted ya me está haciendo trampa”. Obviamente, del regreso de Perón no se habló mas,.

Viviste la situación como un hecho de valentía periodística?

Noo, yo diría que fue inconciencia, yo lo veía como si fuese mi abuelo .No era el personaje en el que luego se convirtió, ni uno podía intuir la personalidad especial que ya tenía. Si hubiese sabido la verdadera dimensión de lo que era como escritor, muy posiblemente ni me hubiera acercado. Por ese tiempo era un hombre muy conocido, pero aún no era un emblema de la literatura Argentina. Era resistido por sus opiniones, era polémico, aunque ya había escrito la parte medular de su obra, aún no tenía el reconocimiento que hoy tiene, aunque sean pocos los que verdaderamente lo han leído.

Como lo viste en el aspecto humano, era un tipo predispuesto al dialogo?

Totalmente, él tenía fama de irónico, pero lo hacía con aquellos que sentía lo pinchaban o intentaban tomarle el pelo. Por ejemplo, venia un periodista y le preguntaba por Maradona, que podía opinar una persona ciega sobre Maradona, nada, si no lo vio jugar, si odiaba el futbol, era una pregunta capciosa, para molestarlo, para sacarle una declaración que lo exponga frente a los medios y a la gente. Ahí sí, contestaba con ironía. Pero si una persona cualquiera, desde la inocencia, aunque le hiciera la pregunta más burda del mundo, lo hacía desde ese lugar, él no tenía problema en contestar y dedicarle todo el tiempo del mundo. Si uno le preguntaba sobre literatura, Borges hacia un monólogo, uno no estaba a la altura, solo era posible escucharlo.

Qué importancia tuvo Borges, a partir de este reportaje, en tu carrera?

Este reportaje fue muy importante en mi carrera, me abrió varias puertas, fue mi primera publicación en la revista Vosotras. El título fue una frase del propio Borges cuando le pregunté por el amor y me contestó: “Como contestar eso a esta edad. No estoy seguro de no estar enamorado” 

Mi relación con él se intensifico con el tiempo, lo visitaba en su casa, le leí poemas míos .Una vez estando en su casa, le comento que tengo un soneto escrito sobre el Coronel Suarez, él me dice que le gustaría escucharlo, a lo que respondo: “justamente aquí lo tengo de casualidad” y lo saqué del bolsillo. El poema decía en una de sus partes…a San Martin diste el poder de tu espada…, Borges me para y pregunta: “Porque San Martin?”. “Porque fue granadero”, le contesto. Si bueno, me agrega, “pero Suarez nunca peleo con San Martin, después de Guayaquil el queda a órdenes de Simón Bolívar y no participó en batallas anteriores”. Creo me quiso decir, porque no lee un poco antes de escribir estupideces

100 libros firmados con arroz con manteca

En Suarez había participado en una asociación que se llamaba Interac, cuando vine a Buenos aires seguí en contacto con ellos, para esa época yo trabajaba en una editorial que tenía editado un libro de Borges sobre Leopoldo Lugones, y no se vendía ni uno, ni de casualidad. Se me ocurrió preguntar a cuanto me venderían 100 unidades. Me contestaron un precio irrisorio, por lo que aunque estoy seguro que nunca les pague, me llevé los paquetes. Llamé a los chicos de Intereac y les comento la idea de venderlos, firmados por Borges, para recaudar fondos para alguna institución u hogar de ancianos. Rápidamente me dijeron que si, así que me fui con los libros, taxi por medio, a buscarlo a su casa 

Le toco timbre y me atiende su empleada Fanny, le explico la idea y me hace pasar. Subo las escaleras y voy a una especie de comedor, donde el maestro estaba comiendo, me acuerdo muy bien, estaba comiendo arroz con manteca. Me acerco y le digo: “Mire Borges vengo con estos ejemplares, porque los vamos a vender para hacer beneficencia, en una fiesta en Coronel Suarez, pero necesito que los firme”. Borges corre el plato de arroz y me contesta: “Bueno”. Me siento en la punta de la mesa, abro el primer paquete y le empiezo a pasar libros. El corre el plato de arroz y empieza a firmar. Cuando vamos más o menos por el décimo, el tipo me pregunta si falta mucho, le contesto que sí, unos cuantos más. Le hice firmar los 100 y no pudo volver a tocar el arroz. A final solo agregó: “Le voy a pedir un favor, cuando se le ocurra otra idea Brillante como esta, avíseme antes por favor”.

Pensé después que inconsciente había sido mi actitud, le hubiera podida dar cualquier cosa a firmar, si le ponía un ejemplar del Kama Sutra, lo firmaba. Borges estaba solo por las tardes, su empleada después de determinada hora se metía en su cuarto. Si sonaba el portero lo atendía él, si era el teléfono, lo contestaba él, si lo visitabas, el mismo Borges te abría la puerta, era un tipo solo y vulnerable

Conferencia en Coronel Suarez

La primera vez que vi a Borges fue en una charla que dio en el círculo policial de la ciudad de La Plata. Estaba como a 100 mts de distancia del escenario, era un lugar angosto y largo. Fui con un par de amigos de la facultad y no escuchamos nada, estábamos muy lejos y Borges hablaba muy despacio y bajito. Cuando la exposición termina, el presentador dice: “El que quiera que el maestro les firme un libro, pueden hacer una cola por el pasillo”. Mi amigo, que se llamaba Otero y hoy en día es un excelente pintor, hace la cola con un libro forrado en la mano. Llega hasta Borges y se lo hace firmar. A la salida, y ya en la calle, le saca el forro al libro y nos dice: “A ver quién tiene el Manifiesto Comunista firmado por Jorge Luis Borges”

A Morelli me llevó la poesía. Lo conocí junto a Diana Albornoz, mi ex profesora y amiga del alma, porqué el editó nuestros primeros libros, como también el de otra compañera de letras, Edith Leyría, que murió hace unos años. Muchas cosas se pueden decir: excelente poeta, periodista, librero. Pero lo mejor es que era un sol, una persona de esas a las que es imposible no querer: generoso, humilde, siempre sonriendo. De esos que no pasan desapercibidos. Siempre estaba predispuesto a acompañar, a construir. Gracias a él conocí a escritores maravillosos, mis hijes le consultaron por libros, fue a leer y a dar hermosas charlas, a varias de las escuelas en las que trabajé. Un hombre que sabía escuchar. Quedan en las redes sus reflexiones y cuestionamientos. Aceptaba el disenso con respeto y era profundamente irónico. Te dejaba pensando, pero la sonrisa siempre dibujada en su rostro. La alegría. Una firma a pie de página. Dolor muy grande

Liliana Magic :licenciada y profesora en comunicacion,periodista, poeta y amiga

Pablo Kulcar

Pablo Kulcar

La reflexión no atenta contra la necesidad de informar.Una noticia no deja de ser un recorte subjetivo, que hacemos, de lo que llamamos "la realidad".La honestidad intelectual es el prisma por donde la pasamos.Debemos intentar descubrir aquello que se esconde en una maraña de textos, palabras e informaciones y surfear los relatos de "verdades relativas" disfrazadas de "absolutas"

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Publicado por: Pablo Kulcar

pablokulcar@hotmail.com

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