Croacia, Serbia y Bosnia, Balcanes a sangre y fuego. Final

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin

capítulo 4

Con ayuda USA y la venia de los cascos azules, Croacia toma la Krajina

Además del conflicto en Bosnia, quedaba el problema de los serbocroatas y su República Serbia de Krajina en el aire. Los choques eran esporádicos, hasta el 4 de agosto de 1995, cuando las reconstruidas y entrenadas fuerzas croatas con el apoyo de los bosnios en la retaguardia adversaria y de la inteligencia norteamericana, lanzaron la “Operación Tormenta”.

Operación Tormenta

En una semana tomaron todo el territorio serbocroata, abandonado tanto por los serbios como por las fuerzas de la ONU desplegadas teóricamente para protegerlos. La victoria croata fue absoluta y los serbios asentados en el lugar, iniciaron un éxodo en masa. Se calcula que entre 150 a 200.000 se desplazaron del lugar para no regresar.

En el plano internacional, en mayo de 1993 la ONU puso en marcha el Tribunal Penal Internacional para Yugoslavia, esperando sirviera como disuasión a los crímenes de guerra que se estaban cometiendo. EEUU cada vez se interesaba más por el conflicto, facilitando el movimiento de armas y suministros a los bandos musulmán y croata, a la vez que la opinión pública se mantenía en vilo con los bombardeos a la asediada Sarajevo.

Las fuerzas internacionales se vieron obligadas a dilatar su intervención militar, al llegar el serbio Karadzic a un compromiso con Rusia para retirar el armamento pesado que ejercía el asedio a Sarajevo, a cambio presencia militar de ese país en la región.  

Finalmente, en febrero de 1994, la OTAN se decidió a intervenir directamente, aunque solo con un  ultimátum y por primera vez en 18 meses, los ciudadanos de Sarajevo, pudieron caminar por su ciudad sin miedo a los proyectiles. La tranquilidad no duraría mucho.

Los serbobosnios estaban decididos a recuperar la iniciativa, lanzando una ofensiva al mes siguiente (marzo-abril 1994) sobre el enclave bosnio de Gorazde, otra “zona segura” de los cascos azules de la ONU. La OTAN respondió a la acción militar lanzando sus primeros bombardeos selectivos, pero la respuesta de los atacantes fue tomar como rehenes al exiguo contingente de la ONU y la ofensiva continuo. Los serbios habían desafiado la ONU y la OTAN con éxito, se había roto el gran tabú.

La operación de la OTAN en Gorazde fue un completo desastre, pero una nueva posición norteamericana tuvo dos consecuencias fundamentales a largo plazo:

Forzó un acuerdo entre croatas y bosnios, amenazando a Croacia con sanciones y prometiéndoles territorios serbobosnios. Esto dejaba a los serbios solos y alejaba al temido fantasma de una lucha de civilizaciones (occidente cristiano vs oriente Islámico).

Se pusieron en marcha extensos circuitos de contrabando para armar a los musulmanes, llegando suministros de todo el mundo islámico, especialmente desde Irán. Sin embargo, toda la operación de rearme era insuficiente, las milicias musulmanas podían defenderse pero eran incapaces de llevar a cabo una ofensiva contra las fuerzas serbias. Los bombardeos aéreos “selectivos” no eran verdaderamente útiles y efectivos, sin el despliegue de una competente fuerza terrestre.

La masacre de Srebrenica, los bombardeos de la OTAN y la ofensiva croata

Desafiantes ante sus adversarios y temerosos de terminar el conflicto sin lograr anexar los territorios deseados, los serbobosnios del general Mladic consideraron era el momento de acabar con los enclaves musulmanes orientales de Srebrenica y Zepa. Estos estaban aislados y atestados de refugiados. A su vez distraían a muchas tropas serbias y no habían respetado el desarme prometido a la ONU, aunque esto no modificaba a su debilidad  

 La toma de Srebrenica (julio 1995), se llevó a cabo con escasa resistencia. Los cascos azules de la ONU (holandeses) evitaron defender la “zona segura” a lo que se habían comprometido quedando marcados históricamente como el primer contingente de la ONU en entregar a civiles desarmados, en un territorio que hipotéticamente controlaban, a las tropas enemigas que usurparon el lugar. En dicha ciudad los azulados cascos holandeses, permitieron el asesinato 8000 hombres con edad militar que se encontraban como refugiados en lo que había sido una enorme fábrica, sin disparar un solo tiro. Este fue uno de los episodios más terribles del conflicto.

Los victoriosos serbios desplazaron a 25000 mujeres, niños y ancianos fuera de dicho enclaves hacia el territorio musulmán.

Los testimonios escalofriantes llegaron a todos los rincones del mundo, sobrecogiendo a una opinión pública ya sensibilizada con la situación en Sarajevo. Por otro lado, la toma del otro enclave musulmán, Zepa, no conllevó ninguna matanza, fue un simple desplazamiento forzoso.

Ante el clamor por una intervención, especialmente desde la Francia de Chirac y por la incapacidad musulmana de acción, se acudió al otro actor: el profesional Ejército Croata, reorganizado y rearmado desde la OTAN.

Antes intervenir en Bosnia, los croatas ya habían vencido y recuperado los enclaves que en su propio territorio pretendían ser repúblicas independientes, en la denominada “Operación Tormenta” (agosto 1995), con apoyo de tropas musulmanas desde Bosnia. Solo la llamada República Srpska realizó un limitado contraataque que solo pudo cubrir la huida de cientos de miles de serbios.

La brutalidad serbia en Srebrenica opacó algunas otras maniobras de limpieza étnica, motorizadas por la intransigencia, ya sea de los musulmanes en territorio serbio o de los serbios en la Krajina Croata y que habían sido obstáculos insalvables para la diplomacia internacional

El nuevo objetivo era alcanzar un triple empate, una correlación de debilidades que obligara a las partes a negociar dentro de un marco. la conformación del estado bosnio. Con este fin, la OTAN decidió lanzar una contundente campaña bombardeos aéreos a finales de agosto, ya no era una simple demostración puntual, sino una operación militar en toda regla.

Podríamos poner a la masacre de Srebrenica y a un mortífero bombardeo de artillería serbio, que acabó con la vida de 37 civiles en la castigada Sarajevo, como el pretexto final. Los bombardeos aéreos de la OTAN tuvieron un duro efecto sobre los serbobosnios, tanto física como moralmente.

La diplomacia americana empezaba a dar resultados gracias a la presión de los bombardeos. La condición para detenerlos era la retirada definitiva del armamento pesado de los alrededores de Sarajevo, algo a lo que, tras numerosas negociaciones y presiones estos finalmente accedieron.

La OTAN

Tal era el descalabro, que temiendo que las croatas buscasen una victoria absoluta, luego de la exitosa Operación Tormenta, los americanos trataron de limitar sus ofensivas. Por su parte, los serbios trataban constantemente de reorganizarse en medio del desastre.

Negociaciones y acuerdo de paz

Con los serbios derrotados, los musulmanes incapaces de avanzar y los croatas regulando su capacidad ofensiva, se había logrado un precario equilibrio. Era para la OTAN la esperada hora de la negociación.

Primero se firmó un alto el fuego el 5 de octubre, donde se convenció a los triunfantes croatas que no prosiguieran sus ofensivas a cambio de medidas como levantar el sitio a Sarajevo. En segundo lugar, se trasladó el escenario de las negociaciones a una base aérea en Ohio, para evitar las presiones nacionalistas sobre los negociadores.

Negociaciones

Las negociaciones comenzaron el 31 de octubre y se alargaron durante todo el mes. Su espíritu base era mantener una Bosnia-Herzegovina convertida en una federación con las fronteras de la antigua república yugoslava. Cada uno de los tres grupos tenía sus propias inquietudes, sobre todo los musulmanes que temían que la importante presencia serbo-croata dinamitara la integridad territorial de su república.

Fin de la Guerra:

Tras semanas de arduos debates se logró un acuerdo, el 21 de noviembre:

Acuerdo Dayton-Parisl:

Surgía un gobierno federal con dos entidades: el 51% del territorio quedaría en manos de la federación bosnio-croata, mientras que el 49% restante estaría en manos de la serbia República Srpska, serbios -bosnios

Los serbios renunciaban totalmente a Sarajevo, quedándose con Banja Luka como capital de su república en el territorio.

Se abriría una protegida carretera que conectaría el último enclave musulmán al Este de Bosnia, Gorazde, con los demás territorios de la federación bosnio-croata.

Tanto croatas como serbios podían mantener “relaciones especiales” con sus respectivos estados.

La convocación urgente de elecciones, lo cual favorecía a los partidos nacionalistas que habían llevado a cabo la guerra.

La inmunidad de los crímenes de guerra cometidos, esta parte del acuerdo que será rápidamente olvidado, especialmente para los serbobosnios, que terminarían siendo juzgados por el Tribunal Penal Internacional durante 24 largos años.

Dicho tribunal en el año 2017 condenó a cadena perpetua del general Ratko Mladic por su responsabilidad en la masacre de Srebrenica.

El líder serbobosnio, Radovan Karadzic, también enfrentó a cargos por crímenes de guerra ante el Tribunal Penal Internacional.

El 14 de diciembre de 1995 se firmó pomposamente la paz en la ciudad de Paris. La diplomacia internacional había sido puesta a prueba desde una vieja provincia del Imperio Austrohúngaro con un conflicto bélico, sangriento y despiadado, había empantanado durante años toda su capacidad de maniobra.

Conclusión

Antiguos recelos históricos se fueron sumando a los reclamos de desigualdad de las repúblicas que formaban Yugoeslavia, para con un poder central hegemónico que poco hacía por escuchar. Este intentaba desconocer esas diferentes características y voces, forzando la aceptación de un estado –nación que jamás se consolidó en el imaginario colectivo de muchos de sus habitantes.

Sus raíces más profundas motorizaron una inestabilidad que término desvaneciendo el país mismo. Desmembrada por un nacionalismo desatado, montañas de cadáveres continúan separándolos hoy en día. Para llegar a la actual situación de organización política de estados independientes, se arrasó por completo con una convivencia de muchos años. Yugoeslavia fue una construcción que fracasó por múltiples causas y hechos que se fueron desencadenando sin retorno. Los Balcanes volvieron a desangrase, desplazando enormes poblaciones que por siglos la habitaron sus valles y asesinando a aproximadamente 100.000 personas entre civiles (especialmente musulmanes) y militares, en una guerra que duró 5 años.

Fuente : Croacia Entre La Guerra Y La Independencia , Editorial: Universidad de Zagreb,

Dusan Bilandziñc – Miladen Klemencic – Zdravko Tomac – Boze Coviñc -Slaven Letica – Stanko Zuljic -Pero Jurkovic – Radovan Pavic

Publicado por: Pablo Kulcar

Publicidad

Dolar Hoy

Comentar

Seguí leyendo

Siguenos

Mas recientes